- Duración
- 4–8 nocheslo más habitual
- Temporada
- Abr–octy Navidad en diciembre
- Barcos
- Pequeñosamarran en el centro
En resumenUn crucero fluvial navega por un río europeo en barcos pequeños que amarran en el centro de las ciudades, con una parada casi cada día. Los más conocidos son el Danubio, el Rin, el Duero y el Sena. La temporada va de primavera a otoño, y en diciembre hay cruceros por los mercados de Navidad. Suele incluir la pensión completa a bordo; las excursiones dependen del programa.
¿Cómo es un crucero fluvial?
Los barcos son mucho más pequeños que los de un crucero por mar, con un ambiente tranquilo y cercano. Navegan sobre todo de noche o en tramos cortos de día, y amarran en el centro de las ciudades, así que se baja a pie. No hay días enteros de navegación ni mar abierto, y casi no se nota el movimiento. Por eso suele ser una buena opción para un primer crucero.
¿Qué río elegir?
- Danubio: la ruta más clásica, con Viena, Bratislava y Budapest, y paisajes como el valle del Wachau.
- Rin: castillos y viñedos en el valle del Rin medio, de Suiza o Alemania hasta los Países Bajos.
- Duero: desde Oporto, entre las terrazas de viñedos del valle del Duero. El más cercano a España.
- Sena: de París a Normandía, con Rouen y la costa de los desembarcos.
Fuera de Europa también hay cruceros fluviales muy conocidos, como el del Nilo, en Egipto, o el Mekong, en el sudeste asiático.
Fuentes: paisaje cultural del Wachau; valle del Rin medio superior; región vinícola del Alto Duero, Patrimonio Mundial de la UNESCO
¿Cuándo ir?
- Primavera y otoño: temperaturas agradables para pasear por las ciudades, y la vendimia en el Duero y el Rin a principios de otoño.
- Verano: días largos y más ambiente, pero en veranos muy secos el nivel del agua puede bajar y obligar a cambiar algún tramo.
- Diciembre: cruceros por los mercados de Navidad del Danubio y el Rin. Hace frío, pero es una de las épocas más especiales.
¿Qué suele incluir?
Lo habitual es la pensión completa a bordo y las tasas portuarias. Las excursiones en cada parada, las bebidas y las propinas pueden ir incluidas o no según la naviera y el programa. Al comparar precios, conviene mirar qué entra en cada uno.
¿Cuántos días?
Lo más habitual son de 4 a 8 noches a bordo. Como el barco empieza y acaba en una ciudad interesante, merece la pena añadir una o dos noches antes o después, por ejemplo en Budapest, Viena, Ámsterdam u Oporto.
Consejos para elegir camarote
- En los barcos fluviales, los camarotes de las cubiertas bajas tienen ventanas a la altura del agua: más baratos, pero con menos vistas.
- Un balcón o un ventanal que se abre se disfruta mucho, porque el paisaje pasa muy cerca.
- En temporada alta y en Navidad, los mejores camarotes se agotan antes que el barco.
